jueves, 13 de agosto de 2009

Preparación para ser padres (por Gomaespuma)

La preparación para ser padres es mucho más que leer unos cuantos libros y decorar la habitación del niño. He aquí doce sencillas pruebas para futuros padres, y ayudarles a prepararse para la experiencia real de ser padre o madre.

1) Para la mujer: para prepararte para la maternidad, átate un saco de garbanzos a la tripa y ponte una bata encima. Déjalo ahí durante nueve meses. Después ábrelo y quita el 10% de los garbanzos.

2) Para el hombre o la mujer: para prepararte para el feliz acontecimiento, baja a la farmacia de tu barrio, vacía el contenido de tu cartera en el mostrador y dile al farmacéutico que se sirva él mismo. Luego, vete al supermercado y domicilia allí tu nómina directamente en su oficina central. Coge el periódico y léelo, porque será la última vez que lo hagas. Antes de lanzarte a tener hijos, busca una pareja que ya los tiene y critícales por sus métodos de imponer disciplina, su falta de paciencia, sus pésimos niveles de tolerancia, y por haber permitido que sus hijos se comporten como salvajes. Sugiéreles maneras de mejorar el comportamiento de sus hijos a la hora de acostarse, pedir pipí o comer. Aprovecha porque será la última vez que tendrás todas las respuestas.

3) Para hacerte una idea de cómo serán las noches: coge un saco húmedo de entre cuatro y seis kilos, anda tu salón para arriba y para abajo con el saco en brazos sin sentarte desde las cinco de la tarde hasta las diez de la noche. A las diez suelta el saco húmedo, pon el despertador para la medianoche y duérmete. Levántate a las doce y da más vueltas por el salón, con el saco húmedo, hasta la una. Pon el despertador para las tres. Como no podrás dormirte, levántate a las dos y prepárate una copa. Acuéstate a las dos cuarenta y cinco. Levántate cuando suene el despertador a las tres. Canta nanas en la oscuridad hasta las cuatro y pon el despertador para las cinco. Levántate y haz el desayuno. Siguite esta rutina durante cinco años. Pon siempre buena cara.

4) ¿Puedes aguantar los niños en casa? Es la gran pregunta. Para averiguarlo, unta crema de cacao en el sofá y mermelada en las cortinas. Esconde un trozo de pescado rebozado detrás del equipo de música y déjalo ahí durante todo el verano. Mete los dedos en las macetas y luego arrástralos por las paredes más limpias. Dibuja encima de las manchas con lápices de color, ¿qué tal queda?

5) Vestir a un niño pequeño no es tan fácil como parece. Primero, compra un pulpo y una bolsa de redecilla. Intenta colocar el pulpo dentro de la bolsa, de manera que no salga ninguno de los tentáculos por los agujeros de la red. Tiempo permitido para la prueba: toda la mañana.

6) Coge una caja de huevos vacía. Utilizando unas tijeras y un poco de pintura conviértela en un cocodrilo. Ahora coge un tetra-brik, una pelota de pimpón y un paquete de choco-crispis vacío, y construye una réplica exacta de la Torre Eiffel. Enhorabuena, has aprobado las pruebas para ser miembro de la asociación de padres de la guardería.

7) Olvídate del deportivo y cómprate una ranchera. No la dejes en el garaje toda limpia y brillante, los coches familiares no son así. Compra un helado de chocolate y mételo en la guantera, déjalo ahí. Coge una moneda de cinco duros y métela en el casete. Coge un paquete de galletas de chocolate de tamaño familiar, y machácalas contra los asientos traseros. Araña ambos lados del vehículo con una llave. Ahí lo tienes. ¡Perfecto!

8) Prepárate para salir. Espera en la puerta del baño durante media hora. Sal por la puerta de la calle. Vuelve a entrar. Vuelve a salir. Vuelve a entrar. Vuelve a salir. Baja por el camino otra vez. Anda por la calle muy despacio durante cinco minutos. Prepárate a inspeccionar con detalle cada pitillo apagado, chicle tirado, kleenex usado o insecto muerto, que encuentres en la acera. Vuelve hacia atrás. Chilla que estás harto hasta que los vecinos se asomen a mirarte. Date por vencido y vuelve a casa. Ahora estás, más o menos, preparado para llevar a un niño de paseo.

9) Repite siempre lo que dices, por lo menos, cinco veces.

10) Vete al supermercado. Lleva contigo lo más parecido a un niño de menos de cuatro años que puedas encontrar. Una cabra adulta es ideal. Si piensas tener más de un niño, lleva dos cabras. Haz la compra para una semana, sin perder de vista las cabras. Paga todo lo que las cabras se hayan comido o destrozado. Repítelo varias veces. Mientras no puedas realizarlo con facilidad, ni sueñes con tener hijos.

11) Dar de comer a un niño puede no ser tan sencillo: ahueca un melón. Haz un pequeño agujero en un lado. Cuélgalo del techo y balancéalo de un lado a otro. Ahora coge un cuenco de papilla. Intenta meter cucharadas de papilla dentro del agujero del melón fingiendo que eres un avión. Sigue intentándolo hasta acabar la mitad de la papilla. Vierte la otra mitad sobre tu regazo, asegurándote que caiga mucha sobre el suelo. Ahora estás preparado para dar de comer a un niño de doce meses.

12) Apréndete todos los nombres de los Power Rangers, de los personajes de las películas de Disney, Barrio Sésamo y las Tortugas Ninja. Cuando te sorprendas cantando canciones de Blancanieves en el trabajo, por fin estarás preparado para ser padre o madre.


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